



A poco tiempo de la conquista, llegaron a este lugar los misioneros de la orden de los Carmelitas, edificando un Templo al oeste y una Hacienda. Siendo ellos los encargados de la Agricultura y ganadería del lugar hasta que los desterraron con las leyes de Reforma.
Respecto a la fecha exacta de fundación de la población no se encontraron datos, solo se sabe que hasta el año de 1934, el dueño de la Hacienda era el Sr. Manuel Hijar y su esposa la Sra. Elena Olace. La comunidad se fue poblando por grupos de Familias que circulaban la Hacienda, esta atracción se debió a que las tierras desde entonces eran muy fértiles. La Hacienda contaba con una tienda de raya en donde se vendía lo necesario para los trabajadores.
Entre los años de 1921-1928, los dueños de la Hacienda emigraron a la ciudad de México por miedo a ser asaltados por los revolucionarios.
En el año de 1926 se llevaron a cabo las reparticiones de tierras a ejidales. En el año de 1953 las tierras se parcelaron en 4 hectáreas para 150 ejidatarios. En este mismo año se llevo a cavo la construcción de la Iglesia localizada en el centro de la comunidad; siendo el Sr. Gilberto Fuentes, el primer sacerdote de la comunidad.
En el año de 1965 se dono el terreno para la construcción del Centro de Salud de la localidad. En este mismo año se llevo a cabo la construcción de jardín.
Como se dijo anteriormente, el santo que se venera es el Señor del Encinal, siendo su fiesta el 1º de Enero, estas con una duración de 2 días, las cuales cuentan con varios eventos y actividades para recaudar fondos a beneficio de la misma localidad. Otra fiesta de importancia es el 2 de Noviembre, en la cual se festeja el día de muertos y en el mes de Abril en donde se festeja la semana santa, donde se realiza una quermés y verbena, todo para recaudar fondos con los fines que ya se mencionaron.
El significado de la palabra Maravatio proviene del dialecto tarasco que significa “Lugar hermoso o florido” y se compone del Encinal de acuerdo al cristo que se venera en la Localidad. Los pobladores refieren que este lo encontró un leñador entre los Encinales.
Maravatio del Encinal tiene sus orígenes prehispánicos, ya que se han encontrado vestigios de la cultura Tarasca, y también la posibilidad de que habitaban los Mecos, en un intento de invasión, para la conquista de tierras Tarascas.